La medicina oncológica actual es muy diferente a la de hace algunas décadas.
No existe un único tratamiento contra el cáncer.
Dependiendo del tipo de tumor, su localización, la etapa de la enfermedad, las características biológicas del tumor y las condiciones particulares del paciente, el oncólogo puede recurrir a diferentes estrategias terapéuticas.
Quimioterapia, terapias dirigidas, inmunoterapia y otros tratamientos forman parte de un panorama cada vez más amplio.
Incluso dentro de una misma enfermedad, dos pacientes pueden recibir tratamientos completamente diferentes.
Esta evolución también ha cambiado la manera de administrar algunos medicamentos.
En México, la atención ambulatoria de tratamientos oncológicos ya forma parte de la práctica institucional. El IMSS, por ejemplo, cuenta con procedimientos específicos para la administración de quimioterapia en unidades médicas de segundo nivel y unidades médicas de atención ambulatoria.
En su Hospital de Oncología del Centro Médico Nacional Siglo XXI, el IMSS reporta actualmente alrededor de 300 infusiones de quimioterapia al día, además de otros servicios oncológicos especializados.
Es decir, recibir un tratamiento oncológico de manera ambulatoria no es una excepción ni una tendencia pasajera. Es una modalidad de atención que ya forma parte de la realidad médica en México.