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Salud cardiovascular y respiratoria

Una conexión respaldada por la evidencia

Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en el mundo. Aunque la enfermedad periodontal no se considera una causa directa de infarto o accidente cerebrovascular, existe abundante evidencia que demuestra una asociación consistente entre ambas condiciones.

Enfermedad cardiovascular

La inflamación crónica provocada por la periodontitis puede favorecer procesos relacionados con la aterosclerosis, enfermedad caracterizada por la acumulación de placas en las arterias.

Incluso se han identificado componentes de bacterias orales como Porphyromonas gingivalis y Aggregatibacter actinomycetemcomitans dentro de placas ateroscleróticas, aunque esto no demuestra por sí mismo una relación causal.

Las personas con periodontitis severa presentan mayor riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular, especialmente cuando coexisten otros factores como:

  • hipertensión arterial;

  • diabetes;

  • tabaquismo;

  • obesidad;

  • colesterol elevado.

La buena noticia es que la prevención de la enfermedad periodontal contribuye a disminuir la carga inflamatoria del organismo y forma parte de un estilo de vida saludable.

Endocarditis infecciosa

Algunas personas con enfermedades valvulares cardíacas, prótesis valvulares o antecedentes de endocarditis requieren antibióticos antes de ciertos procedimientos dentales.

Esto no se debe a que los tratamientos odontológicos sean peligrosos, sino a que la bacteriemia puede favorecer una infección del revestimiento interno del corazón en pacientes con alto riesgo.

Las guías internacionales limitan actualmente la profilaxis antibiótica únicamente a grupos específicos de pacientes.

Salud respiratoria

La cavidad oral también puede influir sobre la salud pulmonar.

En adultos mayores institucionalizados, pacientes hospitalizados o personas con dificultades para deglutir, la aspiración de bacterias presentes en la boca puede favorecer el desarrollo de neumonía.

Diversos estudios muestran que implementar programas de higiene bucal en hospitales y residencias para adultos mayores disminuye significativamente la incidencia de neumonía asociada a la atención médica.