Una relación de doble vía
La relación entre diabetes mellitus y enfermedad periodontal es una de las asociaciones mejor documentadas en medicina y odontología. Diversas organizaciones científicas consideran que ambas enfermedades se influyen mutuamente.
¿Cómo afecta la diabetes a la salud bucal?
Las personas con diabetes, especialmente cuando presentan niveles elevados de glucosa durante periodos prolongados, tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedad periodontal.
Entre los principales mecanismos destacan:
Alteración del sistema inmunológico
Los niveles elevados de glucosa disminuyen la capacidad de los neutrófilos para combatir las bacterias responsables de la enfermedad periodontal, favoreciendo infecciones más severas.
Menor capacidad de cicatrización
La diabetes puede afectar la microcirculación y la producción de colágeno, retrasando la recuperación de los tejidos después de procedimientos odontológicos o lesiones.
Disminución del flujo salival
Muchos pacientes presentan xerostomía o boca seca, condición que favorece la aparición de caries, infecciones por hongos y enfermedad periodontal.
¿Cómo afecta la periodontitis a la diabetes?
La relación también funciona en sentido contrario.
La inflamación producida por la enfermedad periodontal aumenta la resistencia a la insulina, dificultando el aprovechamiento de la glucosa por las células.
Diversos estudios clínicos muestran que el tratamiento periodontal puede mejorar modestamente el control glucémico. En promedio, la reducción de la hemoglobina glucosilada (HbA1c) ronda entre 0.3 % y 0.4 %, un beneficio comparable al obtenido con la incorporación de algunos medicamentos antidiabéticos como complemento al tratamiento habitual.
Por ello, tanto médicos como odontólogos recomiendan incluir revisiones periodontales dentro del seguimiento de las personas con diabetes.