Pago en linea

¿Cómo funcionan las vacunas?

Para ayudarlo a entender cómo funcionan las vacunas, a continuación, le ofrecemos información sobre el sistema inmunitario y sus funciones.

¿Cómo combate infecciones el sistema inmunitario de su hijo?

Cuando su hijo se infecta, el sistema inmunitario actúa para combatir al organismo invasor. Los glóbulos blancos se activan y empiezan a crear proteínas denominadas anticuerpos que localizan el agente infeccioso y crean una contraofensiva. En este momento, los gérmenes posiblemente ya tuvieron tiempo de ocasionar unos cuantos síntomas. En algunos casos, la respuesta de los anticuerpos puede llegar demasiado tarde para combatir al organismo invasor y este puede ocasionar una infección grave que puede poner en peligro la vida. No obstante, el contraataque del sistema inmunitario y sus anticuerpos pueden eventualmente ayudar a detener muchas infecciones y ayudar a su hijo a recuperarse.

Existe otro punto importante que debe recordar sobre este proceso. Incluso después de haber hecho su trabajo, estos anticuerpos no desaparecen. Permanecen en el flujo sanguíneo siempre pendientes del regreso de algunos invasores. Si estos gérmenes vuelven a aparecer, ya sean unas cuantas semanas o muchos años después, los anticuerpos están listos para proteger. Con frecuencia pueden evitar la infección del todo o detenerla aún antes de que aparezcan los primeros síntomas. Es por eso que si tuvo paperas o sarampión de niño, nunca más las volverá a padecer, sin importar cuántas veces sea expuesto a la misma infección.

Los anticuerpos son bastante específicos. Por ejemplo, si se han creado en respuesta al virus del sarampión, no van a funcionar contra la varicela. Existen algunos anticuerpos que no son específicos y pueden protegerlo de los tipos similares de bacteria.

Así que, ¿cómo aplica este escenario a las vacunas infantiles?

El principio es muy similar, aún cuando los detalles son un poco diferentes. Las vacunas cuentan con los anticuerpos para combatir infecciones. Pero después de la vacunación, los anticuerpos empiezan a trabajar antes de que se desarrolle la primera infección.

A continuación, se muestra cómo las vacunas lo hacen posible.

  • Las vacunas de virus vivos están compuestas de una versión debilitada de la bacteria o del virus responsable de la enfermedad. En algunos casos, las vacunas están compuestas de formas muertas del organismo. Estos organismos muertos se mataron como una manera de preservar su capacidad de proporcionar inmunidad o protección. En otros casos, se usa una toxina inactivada que está compuesta por la bacteria o una parte de la bacteria o del virus. Cuando se administra la vacuna, el sistema inmunitario detecta este germen debilitado o muerto, o parte del germen, y reacciona como lo haría cuando ocurre una nueva infección completa. Empieza formando anticuerpos contra el material de la vacuna. Estos anticuerpos permanecen en el cuerpo y están listos para reaccionar si ataca el organismo infeccioso real.
  • De cierta forma, la vacuna engaña al cuerpo para que piense que está siendo atacado, y el sistema inmunitario crea armas que proporcionarán una defensa cuando una infección real se vuelva una amenaza.
  • Algunas veces una dosis de una vacuna es suficiente para proteger a una persona, pero con frecuencia se necesitan más dosis. Algunos anticuerpos protegen de por vida, pero otros necesitan refuerzo. Por ejemplo, el anticuerpo contra el sarampión tiene una duración de por vida, pero el anticuerpo contra el tétanos  puede debilitarse, así que las dosis de refuerzo son necesarias.
  • Algunos virus como el de la gripe pueden cambiar lo suficiente y volver inefectivos a los anticuerpos existentes. Es por eso que la vacuna contra la influenza es necesaria cada año.
  • Por cierto, los recién nacidos son inmunes a algunas infecciones debido a que han recibido anticuerpos de su madre. Pero esa inmunidad empieza a desvanecerse el primer mes de vida. Por esa razón, es muy importante seguir el programa de vacunación que su pediatra recomienda.
  • Así mismo, recuerde que los niños no obtienen ninguna inmunidad de sus madres contra algunas de las enfermedades infecciosas que combaten las vacunas infantiles, tales como la tosferinay la hepatitis. Esta es otra razón importante para seguir los lineamientos de vacunación de la American Academy of Pediatrics.

 

¿Tiene riesgos la vacunación?
Siempre tenemos que tener presente que “Los riesgos de la vacunación siempre serán inferiores a sus beneficios” y que “No es mejor padecer la enfermedad que recibir la vacuna: con la vacunación adquirimos protección ahorrándonos la enfermedad”.

Las vacunas son medicamentos muy eficaces y seguros. Ningún avance de la medicina ha logrado salvar tantas vidas como las vacunas, gracias a ellas las enfermedades que se percibían como amenazas dejan de existir o bien altamente disminuyen.

Su seguridad es muy alta y son los productos farmacéuticos a los que se les exigen estándares de seguridad más altos: todas las vacunas que en la actualidad se administran han demostrado claramente su eficacia y seguridad.


 


No obstante, es importante tener en cuenta diferentes cuestiones de cara a minimizar el riesgo, por otra parte muy bajo, de efectos secundarios. Estas precauciones deben tenerse en cuenta y considerarlas en la valoración del profesional previo a cualquier vacunación.

En algunas ocasiones pueden aparecer algunas reacciones adversas como: enrojecimiento leve y dolor en el lugar de la inyección, fiebre o dolores musculares.

En contadas ocasiones se han presentado reacciones alérgicas fuertes a alguno de los componentes de las vacunas.

Como ocurre con todos los medicamentos, tenemos que tener presente que existe un riesgo muy pequeño de que ocurra algún problema grave, pero este riesgo es siempre mucho menor que el derivado de contraer la enfermedad

¿Qué reacciones puede producir una vacuna?
La mayoría de las reacciones que pueden producirse tras la administración de una vacuna son leves y pasajeras.
Las reacciones más frecuentes son:

  • Pérdida de apetito.
  • Enrojecimiento e hinchazón en el punto donde se inyectó.
  • Fiebre ligera.

Todas estas reacciones suelen desaparecer al cabo de dos o tres días. No obstante el consejo es que si estos síntomas perduran tras la administración de una vacuna, lo más oportuno es ponerse en contacto con su pediatra o profesional sanitario más próximo.

En nuestro país la COFEPRIS examina rigurosamente los informes sobre eventos adversos ocurridos después de la vacunación. Estos informes provienen generalmente de profesionales de la salud, personas que se han vacunado, padres, fabricantes de la vacuna o terceros.

Es importante recordar que la notificación inicial de un problema no significa que la vacuna sea la causa o haya aumentado el riesgo de que ocurriera, solo que el caso se presentó después de la vacunación.

Si los científicos que revisan los informes observan posibles problemas después de la vacunación, inician una investigación intensiva para determinar si el evento sólo coincidió con la vacunación, o si la vacuna pudo haber causado el problema.